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domingo, 18 de agosto de 2013

La voz de la sensación...

“La sensación es el órgano de lo absoluto”
Ludwig Feuerbach
Cada vez que uno retorna a aquellos parajes, a los que se los tiene especial cariño, vuelve a descubrir la belleza natural que los envuelve, las novedades que aparecen (o reaparecen) y las verdades (o mentiras) que encierran numerosos lugares, que al pasar  por ellos te hacen pensar…
¿Quién no ha tenido nunca, una sensación muy difícil de explicar, o quizás complejo de saber explicarlo?

La sensación, es la recepción de estímulos a través de los sentidos, en donde juegan un papel muy importante el pensamiento, la intuición y los sentimientos. En este sentido, tenemos que tener en cuenta, que hay sensaciones buenas y sensaciones malas, y que éstas pueden variar en función de la situación, del estado de ánimo y sobre todo de la persona en cuestión. Pero… ¿Podríamos convertir una sensación mala en buena?

La respuesta a la cuestión anterior, tiene cierto grado de complejidad. Según mi opinión, parte de la contestación está en la forma de pensar, de ver o apreciar las cosas. La otra parte de la solución, la encuentro al leer algunos pasajes del libro Muerte en Venecia, del crítico y escritor alemán Thomas Mann, donde para él, los factores externos son de gran importancia. Mann nos indica que hay sensaciones que se esfumarían fácilmente a partir de una mirada, de una risa, de un cambio de opiniones, de un abrazo, de un beso…


Vuelvo y regreso continuamente. Miro, observo y siento que gran parte de mí, se queda allí… y gran parte de allí, se viene conmigo…

miércoles, 5 de junio de 2013

Toma de decisiones...

“Jamás dejes que las dudas paralicen tus acciones.
 Toma siempre todas las decisiones que necesites tomar,
incluso sin tener la seguridad o certeza
de que estás decidiendo correctamente.”
Paulo Coelho


Quizás muchas veces, una de las cosas más difícil que se nos presenta a lo largo de las horas, de los días, de los años, de la vida… es tomar una decisión.

La decisión es ese proceso por el que todo el mundo pasamos constantemente cuando ante una situación, se nos plantea una elección de posibilidades entre dos o más alternativas. Todos y cada uno de nosotros pasamos nuestra vida tomando decisiones. Yo ahora mismo, acabo de tomar una decisión, al elegir este tema que he terminado publicando.

A la hora de tomar una decisión, lo primero que debemos hacer es organizar mentalmente las alternativas posibles con el fin de seleccionar aquellas, que tengan gran trascendencia o importancia para nosotros. La buena selección, nos llevará a dar un paso importante en la toma de la decisión, ya que tenemos que tener en cuenta que hay decisiones que tienen gran importancia en el desarrollo de nuestra vida y en el que muchas veces es muy complicado dar el paso que pone de manifiesto la sentencia elegida.

¿Cuántas noches nos hemos pasado sin dormir, por tener en mente la toma de una decisión que parecía fácil a simple vista?

Aquí es donde juega un papel importante la racionalidad, tenemos que encontrar una solución razonable y sobre todo satisfactoria para uno mismo, aún a sabiendas que no pueda ser bien recibida por terceras personas. Aquí es donde comienza la reflexión…

¿Cómo sabemos que la decisión tomada va a ser la correcta?. ¿Qué pasa, si resulta que la decisión que hemos tomado no es tan satisfactoria cómo esperábamos?

Tenemos que tener en cuenta, que muchas veces la decisión tomada es difícil de cambiar y su resultado no es el esperado. Lo importante es dejarse llevar por el sentido común, aunque en el futuro descubramos que la elección no es la adecuada, pero la peor de las decisiones es, no haber tomado una.

Los caminos no están definidos, detrás de cada decisión se esconde la incertidumbre que nos llevará a aprender cosas nuevas y a aprehender experiencias positivas y negativas de las que seguro sacaremos partido en el futuro.

Lo más importante es decidir por uno mismo, nunca dejar que nadie, decida por ti…


miércoles, 15 de mayo de 2013

Los pájaros que tararean...


Fueron los pájaros los que volvieron a cantar la tonadilla, de aquél juego de palmas, al que ella jugaba en el rincón, del patio de recreo…

A menudo, tarareo la tonadilla de aquellas rimas, trabalenguas, retahílas… que cantábamos acompañando a los juegos populares como la cuerda o las palmas. Estos juegos rítmicos, siempre eran utilizados como gran recurso lúdico, en el colegio o en cualquier lugar habitado por niños o niñas con disposición de entretenerse y divertirse.

Hay que tener en cuenta, que tanto el juego de la cuerda como los juegos de palmas, siempre se han identificado con el género femenino, pero creo, que en los juegos no hay distinción de sexos. Al igual que en el mundo laboral, podemos ver como profesiones identificadas dentro del género masculino, son desempeñadas por mujeres en el presente sin nada que envidiar o viceversa.

 En la actualidad, sigo observando que estos juegos no han pasado de moda, puesto que siguen vigente en el entretenimiento adolescente tanto en los patios de colegios, como en plazas o parques. Pues podemos apreciar como en diferentes rincones, se juntan parejas frente a frente y  sus manos comienzan a dialogar mientras, sus voces repiten al unísono la tonadilla del juego.

DON FEDERICO
Don Federico perdió su cartera,
para casarse con una costurera,
la costurera perdió su dedal,
para casarse con un general…
Popular

Hoy este tipo de ludoteca popular, la observo y la analizo desde otra perspectiva y me implico en su influencia didáctica. Pues la realización de estos juegos trabaja distintos ámbitos del desarrollo humano, aparte de trabajar la mejora de la coordinación motora y la destreza manual, podemos observar como también influye de forma directa en el desarrollo del lenguaje, estimula la atención, trabaja la memoria, la expresión corporal…

La respuesta a que estos juegos no se hayan perdido, es gracias a las generaciones, que van transmitiendo oralmente estas piezas a sus descendientes para que sigan estando presentes en su recuerdo y no se olviden en el futuro, con el fin de que perduren en el tiempo.

Termino de escribir y tarareo aquella tonadilla de aquél juego de palmas, al que ella jugaba en el rincón, del patio de recreo…